Chalecos salvavidas y banzos

Chalecos salvavidas y bazingos | Dispositivos de seguridad para embarcaciones
Cinturones salvavidas y bazingos Cuando las condiciones meteorológicas no son las mejores; cuando las olas empiezan a levantarse amenazadoramente y hacen bailar al barco y a la tripulación; cuando se navega de noche; cuando se quiere estar psicológicamente más tranquilo. He aquí todos los casos en los que hay que usar los cinturones de seguridad de las embarcaciones, que, según la legislación, deben estar siempre presentes a bordo. Por ello, en esta sección de nuestra tienda online dedicada a la venta de accesorios para la navegación, hemos decidido dedicar un apartado entero a los...

Cinturones salvavidas y bazingos Cuando las condiciones meteorológicas no son las mejores; cuando las olas empiezan a levantarse amenazadoramente y hacen bailar al barco y a la tripulación; cuando se navega de noche; cuando se quiere estar psicológicamente más tranquilo. He aquí todos los casos en los que hay que usar los cinturones de seguridad de las embarcaciones, que, según la legislación, deben estar siempre presentes a bordo. Por ello, en esta sección de nuestra tienda online dedicada a la venta de accesorios para la navegación, hemos decidido dedicar un apartado entero a los chalecos salvavidas y bazokos, con el fin de poner a disposición de nuestros clientes todos esos dispositivos tan importantes que, a bordo, pueden marcar a veces la diferencia en la seguridad. Así pues, en esta sección encontrará chalecos salvavidas para barcos de vela y cinturones de seguridad profesionales de diferentes tipos y tamaños. Se trata de equipos de seguridad para toda la familia, tanto para adultos como para niños, así como para animales. Así es: en nuestro comercio electrónico HiNelson también puedes encontrar un cinturón de rescate para perros y gatos, para que puedas viajar con tus amigos de cuatro patas con total tranquilidad. En cualquier caso, nuestro equipo ha seleccionado dispositivos de alta calidad fabricados con los mejores materiales. Cuando se trata de la seguridad, no hay que subestimar ni despreciar nada, especialmente cuando se trata del mundo náutico. Cinturones de seguridad en los barcos: por qué llevarlos Hoy en día parece increíble incluso pensarlo, pero hasta 1988 los cinturones de seguridad ni siquiera eran obligatorios en los coches: sólo desde la Ley 111 de ese año, de hecho, los automovilistas italianos están obligados por ley a llevar ese dispositivo crucial. Todo el mundo sabe, después de todo, lo que tardaron los italianos en aceptar realmente el uso del cinturón de seguridad al conducir. En el mar, las normas son ciertamente diferentes -como veremos más adelante-, pero en los últimos años ha aumentado el número de marineros equipados con todos los dispositivos de seguridad necesarios, como cinturones salvavidas, arneses, cordones umbilicales elásticos, etc. Junto a los clásicos chalecos salvavidas, nunca deben faltar los imprescindibles cinturones salvavidas para embarcaciones, que -en pocas palabras- nos permiten sujetarnos a la embarcación para evitar caídas accidentales por la borda. Existen conceptualmente dos dispositivos que garantizan esta protección y que deben utilizarse conjuntamente: por un lado están los cinturones de seguridad (o arneses de rescate) y por otro los cordones umbilicales elásticos. Pero, ¿cómo deben utilizarse estas importantes herramientas? ¿Cómo deben usarse para evitar que se tiren al agua con mal tiempo? Un arnés de seguridad para embarcaciones debe estar fabricado con materiales duraderos que, una vez puesto mientras se navega, debe permitir la comodidad, la libertad de movimiento y la seguridad al mismo tiempo. En la mayoría de los casos se trata de chalecos salvavidas ajustables, con hebillas metálicas especiales que permiten alargar o acortar los tirantes y el cinturón que rodea el cuerpo a la altura de la cintura. Hay que destacar que el cinturón de seguridad debe ser personal, por lo que cada pasajero debe conocer las características y la posición a bordo de su dispositivo de seguridad, ajustado para ser llevado y utilizado rápidamente. El punto central de todo arnés de seguridad para embarcaciones son, por supuesto, las anillas de acero inoxidable, a las que deben fijarse las correas de seguridad o los cordones umbilicales elásticos con mosquetones. Especialmente con mar gruesa, es aconsejable utilizar correas de seguridad dobles, que permiten moverse con seguridad por la embarcación sin tener que desprenderse nunca por completo: uno de los dos mosquetones permanecerá siempre firmemente sujeto a la embarcación.

Chalecos salvavidas que integran cinturones de seguridad

En los últimos años también han salido al mercado productos interesantes que combinan dos dispositivos de seguridad personal diferentes: hablamos de los chalecos salvavidas con los cinturones de seguridad. Hasta hace unos años, era necesario llevar tanto un arnés de seguridad como un chaleco salvavidas para garantizar una situación de plena protección. Esto no fomentaba el uso de estos dispositivos de protección personal, ni facilitaba el movimiento a bordo, y mucho menos en caso de emergencia. Por ello, algunos fabricantes han decidido integrar dos instrumentos diferentes, para facilitar a los navegantes y acelerar la preparación en caso de emergencia. En pocas palabras, se trata de chalecos hinchables o autoinflables equipados con un cinturón de seguridad especial con un lazo, para permitir una fijación rápida y práctica a los cinturones de seguridad.

Elegir un cordón umbilical

En nuestro comercio electrónico puede encontrar una amplia selección de cordones umbilicales y cinturones de seguridad para embarcaciones. Pero, ¿cuál debe comprar? ¿Cuáles son los factores en los que debemos basarnos para elegir la cinta que vamos a colocar en nuestro cinturón de seguridad? Un cordón umbilical demasiado largo puede hacer que acabemos en el mar en caso de accidente, lo que anula en gran medida su propósito. A menudo resulta tentador sobrepasar la longitud para conseguir un mayor rango de acción sin tener que desengancharse: para conseguir un resultado aún mejor y con total seguridad, como se ha mencionado anteriormente, se puede optar por una cinta doble, de forma que sólo se pueda desenganchar un mosquetón a la vez, moviéndose así con total libertad y con la máxima seguridad, siguiendo así el mismo principio que en las rutas de montaña. La longitud estándar, en cualquier caso, es de 2 metros. Además de la elección de la propia cinta, es aconsejable centrarse en el tipo de mosquetón. También hay mosquetones que, además de tener un dispositivo de seguridad, tienen un desenganche rápido, por lo que se pueden desprender de la embarcación en un abrir y cerrar de ojos.

Cómo instalar una línea de vida en un barco

Obviamente, los cabos salvavidas deben estar conectados a un elemento estable de la embarcación. La forma perfecta de hacerlo es utilizar líneas de vida, es decir, cinturones muy resistentes que, atravesando la cubierta, cubren toda la línea de movimiento de los pasajeros: de esta forma es posible desplazarse de un punto a otro de la embarcación con total seguridad, sea cual sea la situación de emergencia. Hay que tener en cuenta que la instalación de las líneas de vida puede realizarse de forma totalmente autónoma, sin necesidad de contactar con personal técnico especializado. Sólo hay que seguir un par de reglas bastante precisas para que los salvavidas en cuestión sean eficaces y seguros. En primer lugar, los anticaídas deben ser capaces de soportar un tirón de 2 toneladas, lo que significa que los anticaídas "caseros" no son adecuados para esta tarea. Por lo tanto, es mejor comprar líneas de vida adecuadas, que deben estar sujetas a puntos de fijación igualmente fuertes a bordo. En el caso de las embarcaciones de nueva construcción, el astillero ya ha proporcionado estos accesorios. Si no es así, será necesario que usted mismo coloque estos ganchos. Deben instalarse en los lugares adecuados y sobre soportes sólidos, que por lo tanto sean capaces de soportar fuerzas considerables sin ningún problema. Pero, ¿cómo y dónde se instalan las líneas de vida? El objetivo es disponer de un único cinturón que cubra todo el perímetro de la embarcación, de forma que permita el máximo movimiento sin necesidad de soltar y volver a soltar el cordón umbilical continuamente: una vez colocado el cinturón de seguridad, de esta forma, será posible moverse de popa a proa y viceversa, tanto a babor como a estribor, casi "olvidándose" del cinturón de seguridad y su mosquetón. Para que esto sea posible, la tendencia suele ser empezar los cabos de salvamento en la popa, aproximadamente donde empieza la bañera, y luego anclarlos en el centro de la proa y volver por el otro lado al punto paralelo de la popa. En el caso de las embarcaciones muy grandes -y, por tanto, con una gran manga- se tiende a colocar un único cinturón de seguridad desde la proa hasta el pie del mástil, y continuar desde ahí con dos líneas de vida separadas, una a cada lado, hasta la popa. Y eso no es todo: para garantizar una mayor seguridad, las líneas de vida no deben colocarse fuera, sino dentro de la cubierta de proa. De este modo, los pasajeros que llevan chalecos salvavidas pueden estar realmente seguros. Estas son las principales normas para la instalación de líneas de vida a lo largo de la embarcación. Sin embargo, no hay que olvidar que los que están en la bañera o en el timón también deben estar equipados con chalecos salvavidas, por lo que también hay que colocar una línea de vida en la bañera.

Mantenimiento de los cinturones de seguridad

Tanto las líneas de vida como los cinturones de seguridad están sujetos a un cierto desgaste cuando están instalados y expuestos al sol y a la intemperie. Los rayos ultravioleta y el agua salada no son amigos de estos tejidos, que debe ser enjuagado con agua dulce de forma regular. En todos los casos es una buena idea cambiar las líneas de vida de su embarcación cada dos años para proporcionar una conexión segura cuando se utilizan los chalecos salvavidas.

La normativa relativa a los cinturones de seguridad en las embarcaciones

La normativa es bastante clara: los cinturones de seguridad de las embarcaciones deben estar siempre a bordo. Hablamos, por tanto, de la navegación más allá de las 6 millas, pero también de la navegación más allá de los 300 metros de la costa y en los cursos de agua, ya que el cinturón salvavidas -uno por cada persona a bordo- forma parte del equipo mínimo de seguridad, junto con la clásica boya salvavidas con cuerda. Más en detalle, según informa la Dirección General de Transporte Marítimo y Aguas Interiores en la Circular n.4866 de 19 de marzo de 2009 "las unidades que naveguen en el rango comprendido entre 300 metros de la costa y hasta seis millas o en aguas interiores, deberán llevar a bordo cinturones salvavidas conformes, como requisito mínimo, al nivel de prestaciones 100N" mientras que en cambio "las unidades que naveguen más allá de 6 millas de la costa deberán llevar a bordo cinturones salvavidas conformes, como requisito mínimo, al nivel de prestaciones 150N". El bazingo para subir al mástil Hay muchas razones para subir al mástil: por motivos de limpieza, para instalar o fijar la antena de radio, para comprobar la tensión en los obenques, para echar un vistazo a la estación de viento, para comprobar las poleas de la driza, para engrasar el carril de la vela mayor... en fin, casi nunca hay motivos para subir al mástil. Por desgracia, son innumerables los marineros que, al realizar esta operación con herramientas inadecuadas, han acabado cayendo desde varios metros de altura, con el resultado -en el mejor de los casos- de graves lesiones. En muchos otros casos, sin embargo, el resultado ha sido mucho peor. Por eso, para subir a un árbol y realizar estos trabajos rutinarios con seguridad, es necesario utilizar un equipo de seguridad esencial, en primer lugar el bazingo. No es sólo una cuestión de preferencias: la propia normativa define la escalada de árboles como un trabajo en altura. Basta con mirar el Decreto Legislativo 81/2008 para darse cuenta de ello, que define los trabajos en altura como todas las acciones realizadas por encima de una altura de 2 metros. Por lo tanto, lo mínimo es conseguir el equipo adecuado: cuerdas fuertes, mosquetones, peldaños, arneses y un banzigo normalizado, para poder ascender y descender con total seguridad. La ventaja de llevar un banzigo es evidente: además del alto nivel de seguridad garantizado, la cómoda posición que ofrece este dispositivo permite realizar las operaciones cómodamente y sin prisas, mientras que un simple arnés podría cansar más.

Conclusión:

Nuestra tienda online HiNelson ofrece una amplia gama de dispositivos de seguridad náutica: no sólo chalecos salvavidas, cinturones de seguridad y arneses, sino también balsas salvavidas, chalecos hinchables, aros salvavidas, boyas luminosas, marcadores de distancia, localizadores de emergencia por satélite y ropa térmica especial.

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